Por Yamira Taveras
Mirada Informativa
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, República Dominicana. La noche supo a poco para las más de 18 mil personas que acudieron al Estadio Cibao con la esperanza —y la certeza— de reencontrarse con Juan Luis Guerra, quien regresó al mismo escenario santiaguero luego de 26 años de ausencia, como parte de su exitosa gira “Entre mar y palmeras”.
El reencuentro tuvo un valor simbólico especial, fue en este mismo escenario donde, en el año 2000, Guerra se presentó por primera vez en Santiago con su histórico concierto “El Niágara en Bicicleta”. Veintiséis años después, la historia volvió a escribirse, esta vez con una multitud emocionada que coreó cada verso como si el tiempo no hubiera pasado.
El espectáculo abrió con los acordes de “Rosalía”, seguido por “La Travesía”. “Buenas noches, Santiago… feliz de estar aquí”, expresó el artista, visiblemente conmovido. Con más de cuatro décadas de carrera, Juan Luis Guerra continúa llevando en alto el nombre de la República Dominicana y su música por el mundo.
Ante un público rendido, interpretó temas como “La llave de mi corazón”, “Vale la pena” y “Como yo”. La noche se tornó aún más especial con la aparición de su amigo Frank Ceara, junto a quien cantó “Así de bonita”.
El romanticismo dio paso a un vibrante medley de bachatas, seguido de uno de los momentos más aplaudidos de la noche, la participación de Beto Montenegro, vocalista de Rawayana, en “El Niágara en bicicleta”. Más adelante, Beto, cantó su tema “Feriado” que provocó una ovación de cariño.
El repertorio incluyó además “DJ Bachata”, y aquí, entró al escenario el original 4:40. Entre bullas aparecieron Mariela Mercado y Maridalía Hernández, para unirse a Roger Zayas y a Juan Luis. Un momento histórico y especial. Juntos cantaron «Para ti», «Tu» y «Santiago en Coche». La pianista Jiannina Rosado protagonizó un emotivo dúo con uno de los vocalistas de la orquesta quienes cantaron «Como abeja al panal», aportando un matiz íntimo al espectáculo.
Tras una breve introducción instrumental, Guerra regresó al escenario acompañado de El Blachy para interpretar “Visa para un sueño”, agradeciendo públicamente su presencia. También brilló como invitado el saxofonista Sady Gabriel en “Mambo 234” y “Noviecita”, quien luego regresó para compartir escena con El Prodigio, juntos en “El farolito”, recibiendo el aplauso y el amor de los asistentes.
Temas emblemáticos como “El costo de la vida”, “Ojalá que llueva café” y “Las avispas no dieron tregua, el público, de pie, bailó y celebró sin reservas. Yo me atrevería a afirmar que el Estadio Cibao se estremeció de aplausos y almas elevando su adrenalina a millón.
Cuando el artista se despidió con un “Gracias, Santiago”, parecía el final. Pero el clamor fue unánime. “¡Bilirrubina! ¡Otra, otra!”. Como si el coro hubiese sido ensayado, la multitud logró su cometido. Juan Luis regresó al escenario para cerrar con “A pedir tu mano”, “Bachata rosa” y finalmente “La Bilirrubina”, bajo un cielo iluminado por fuegos artificiales y burbujas que descendían como lluvia festiva.
Y es que Juan Luis Guerra ofreció más que un espectáculo, ofreció un reencuentro de dos horas y treinta y cinco minutos, que Santiago guardará en la memoria.
Previo a la entrada del artista, el espectáculo fue abierto por el grupo santiaguero Martox, dúo de música alternativa/electrónica formado por Juan Martínez y Eduardo Baldera, quienes interpretaron un tema del propio Juan Luis, “Vete conmigo Marola” y otro tema de su repertorio. Recibiendo una cálida acogida del público.
Un show de drones que robó suspiros
Uno de los momentos más impactantes de la noche fue el espectáculo de drones que iluminó el cielo del estadio, formando palabras y figuras que arrancaron aplausos y emociones acompañando a temas como “Estrellitas y Duendes”, “Bachata en Fukuoka” “La Llave de mi Corazón”, “Muchachita linda” Frases como “Jesús”, “Arigato” , “Que me des tu cariño”y “Qué bendición”, así como imágenes de una madre con su hija, flores y una lluvia de estrellas, convirtieron el concierto en una experiencia visual única en su género.
Personalidades presentes y organización impecable
Entre los asistentes se encontraban la vicepresidenta de la República, Raquel Peña, acompañada de familiares; el alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, además de empresarios, artistas, periodistas y figuras de la vida social.
La producción, a cargo de SD Concerts, bajo la dirección del empresario Saymon Díaz, fue ampliamente elogiada. La disposición de asientos para todo el público fue señalada como uno de los grandes aciertos del evento.
“Todo se veía fino, elegante, organizado. Pagaría más por un espectáculo así”, expresó José Liranzo, uno de los asistentes.
Reconocimiento de la Alcaldía
Durante un ensayo realizado el jueves en la tarde, Juan Luis Guerra recibió un reconocimiento de la Alcaldía de Santiago como Hijo Distinguido de la ciudad. El alcalde Ulises Rodríguez destacó el orgullo que representa para la Ciudad Corazón tener al laureado artista durante dos noches consecutivas, subrayando que habían pasado 26 años desde su última presentación en Santiago.
La historia se repitió, pero con mayor grandeza. Juan Luis Guerra no solo volvió a Santiago: volvió a quedarse en el corazón de su gente. Santiago esperó 26 años….Pero esa espera, es el regreso que Santiago no olvidará
