MONTECRISTI, República Dominicana.- El presidente Luis Abinader inauguró este viernes la central de generación termoeléctrica Manzanillo Power Land, una de las infraestructuras energéticas más relevantes desarrolladas en el país en las últimas décadas, la cual incorpora 414 megavatios (MW) netos al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y fortalece la estabilidad y confiabilidad del servicio energético, como parte del proyecto de desarrollo integral impulsado por el Gobierno para transformar la región noroeste en un eje estratégico energético y logístico del país.
Esta obra impacta directamente a Manzanillo, consolidándolo como un eje estratégico del sistema energético; dinamiza la región noroeste con empleos, inversión y desarrollo logístico además de aportar al país una mayor diversificación de su matriz energética y capacidad de generación.
En el acto, el presidente Abinader describió la obra como un proyecto de fe, de esperanza, de desarrollo y con factibilidad económica. Pero sobre todo, afirmó, es un ejemplo de lo que ocurre cuando un grupo de emprendedores que ama, cree y confía en su país, encuentra un gobierno que actúa como facilitador de la inversión. «Este proyecto, aunque privado, es estratégicamente importante para la política pública, especialmente en el sector eléctrico de la República Dominicana».
Manzanillo Power Land
Manzanillo Power Land opera bajo tecnología de ciclo combinado a gas natural, integrando una turbina de gas, una unidad de recuperación de calor y una turbina de vapor, con niveles de eficiencia sin precedentes en el país, alineándose con los más altos estándares internacionales en generación eficiente y sostenible.
Este proyecto se articula con un ecosistema energético integral que incluye la Línea de Transmisión 345 kV Pepillo Salcedo – Guayubín – El Naranjo, la subestación de 345 kV en Pepillo Salcedo, el gasoducto de interconexión con la bahía de Manzanillo, la Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU), así como facilidades marítimas especializadas para la recepción de equipos y combustibles necesarios para la construcción y equipamiento.
Durante su fase de desarrollo, la central generó entre 1,500 y 5,700 empleos directos, dinamizando la economía local y contribuyendo al fortalecimiento del capital humano en la región Noroeste.
La inversión total asociada a este proyecto y sus infraestructuras complementarias asciende aproximadamente a USD 950 millones, reflejando la confianza del sector privado en el potencial energético y logístico de la República Dominicana.
Con la obtención del Certificado de Cumplimiento del Código de Conexión del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI), la central se encuentra plenamente habilitada para su entrada en operación comercial, contribuyendo de manera inmediata a la estabilidad, confiabilidad y diversificación de la matriz energética nacional.
